Summary
“Dime, ¿qué se siente al perder el control? Yo puedo mostrártelo…”
Seol Chungwon no es un hombre que cometa errores. Como investigador de élite de la División de Narcóticos, su vida es una partida de ajedrez contra el crimen. Su objetivo actual: Pink Out, la nueva droga que está devorando las calles de Corea. Su única pista: un hombre enigmático llamado Baek Young.
En la penumbra de una habitación trasera, rodeados por el eco de una redada fallida, Chungwon cree tener a su presa. Pero el juego acaba de dar un giro perverso. A pesar de haber estado en el epicentro del mercado negro, los análisis de Baek Young son imposibles: siempre dan negativo. No hay rastro de droga en su sangre, pero su mirada cuenta una historia diferente.
Sin pruebas y con los distribuidores en fuga, Chungwon toma una decisión desesperada y peligrosa: llevar al sospechoso a su propia casa.
Baek Young, de apenas 21 años, se comporta como un animal que jamás ha visto la luz del sol. Es errático, socialmente inepto y posee una inocencia que roza lo perturbador. Pero, ¿es realmente una víctima del aislamiento o el manipulador más brillante que Chungwon ha enfrentado?
Encerrados entre cuatro paredes, el investigador comienza un juego de seducción y engaño para extraer la verdad sobre el Pink Out. Sin embargo, en este laboratorio de manipulación, la línea entre el cazador y la presa se vuelve borrosa. ¿Está Chungwon domesticando a un informante… o está cayendo bajo una adicción mucho más peligrosa que cualquier sustancia?
“En esta casa, no hay salida. Solo queda saber quién se romperá primero”.