3441-capitulo-17
Capítulo 17
“Tienen demasiadas malditas reglas los de la raza dragón…”, murmuró Lion en su mente.
Justo cuando pensaba en qué palabras usar para elogiar a su obediente hijita, escuchó que llamaban a la puerta.
Sosteniendo a Moon en brazos, fue a abrirla.
Era la jefa de las sirvientas, Anna.
—Es hora del almuerzo, Su Alteza —dijo ella—. Por favor, entrégueme temporalmente a la princesa.
—Está bien —respondió Lion.
Entregó a Moon a los brazos de Anna.
Moon extendió los brazos con expresión nostálgica:
—¿Papá va a estar conmigo también por la tarde?
Lion asintió:
—Por supuesto que sí.
—Bien, es una promesa.
—Ajá, una promesa.
Anna se llevó a Moon, saliendo de la habitación.
Lion suspiró aliviado y se dirigió al balcón.
Miró hacia el jardín de abajo. Roswither estaba discutiendo algo con un guardia dragón.
Después de algunas palabras, el guardia asintió ligeramente con la cabeza y desapareció del jardín en un instante.
Parecía haber notado la mirada de Lion, porque Roswither se giró, levantó la cabeza y lo miró hacia el balcón.
Lion no esquivó la mirada, simplemente se quedó allí, devolviéndole la vista.
El antiguo y más fuerte cazador de dragones y la orgullosa y fría Reina Dragón Plateada se observaban, uno arriba y el otro abajo.
Una brisa suave acariciaba las hojas de los árboles. La luz del mediodía era cálida, como el abrazo de un amante.